¿Cómo se Trata el TOC?

Resumen

  • Tratamiento para la mayoría de gente con TOC debe involucrar Exposición y Prevención de la Respuesta (EPR) y/o medicamentos.
  • La mayoría de las personas con TOC (alrededor de 7 de cada 10) se beneficiará de ERP o medicamentos.

¿Qué es Exposición y Prevención de la Respuesta (EPR)?

La psicoterapia tradicional (o terapia del habla) intenta mejorar la condición psicopatológica ayudando al paciente a desarrollar el “insight” (el conocimiento) en relación a sus problemas. Aunque este abordaje tradicional de la psicoterapia puede — en algún punto — beneficiar al paciente en su recuperación, es importante que las personas con TOC prueben la terapia cognitivo-conductual (TCC) primero, ya que es el tipo de tratamiento que ha demostrado ser el más efectivo.

La TCC consiste en un gran grupo de estrategias terapéuticas. La estrategia más importante de la TCC para el tratamiento del TOC se llama Exposición y Prevención de la Respuesta (EPR). “Exposición” refiere a la confrontación de los pensamientos, imágenes, objetos, y situaciones a partir de los cuales el paciente se pone ansioso. Al principio, esto no parece correcto. Probablemente ha confrontado estas cosas muchas veces, con el resultado de sentirse ansioso cada vez. Es importante recordar que debe hacer la segunda parte del tratamiento también – “Prevención de la Respuesta.” Cuando el paciente toma contacto con la cosa que lo pone ansioso, podrá escoger no hacer la acción compulsiva. Otra vez, esto puede no parecerle correcto. Quizás ha intentado parar las acciones compulsivas varias veces antes, para sólo ver empeorar la ansiedad. Este último punto es la clave — tiene que continuar con la dedicación de no hacer la acción compulsiva hasta que se note una reducción en la ansiedad. De hecho, es mejor si se dedica a eliminar totalmente la acción compulsiva. La bajada en la ansiedad que experimenta cuando está expuesto y cuando previene la respuesta compulsiva, se llama “habituación.” Tal vez es una idea nueva para alguien con TOC — que la ansiedad puede reducirse si contacta con las cosas que teme y no hace la acción compulsiva.

Otra Manera de Pensar en la EPR

Si piensa en la ansiedad como una especie de información, ¿qué tipo de información le está dando cuando está presente? Que usted está en peligro — o mejor dicho, que hay una posibilidad de que esté en peligro. “La posibilidad” de peligro es importante de considerar aquí. La experiencia de la ansiedad no se siente como una “posibilidad,” se siente como una verdad: “Estoy en peligro.” Éste es uno de los aspectos más crueles de este trastorno. Asume el control de su sistema de alerta, un sistema que sirve para protegerse. Cuando confronta un peligro verdadero, como cruzar la calle y ver a un camión acercándose rápidamente, su cerebro emite información de que está en peligro, a través de la ansiedad. La ansiedad crea una motivación para hacer algo para protegerse. Estas acciones pueden salvar su vida (¡moverse del camino del camión!).

Desafortunadamente con el TOC, ¡su cerebro le comunica que está en peligro todo el tiempo! También en las situaciones en las que se “sabe” que no es probable que algo malo suceda. Ahora, considere sus acciones compulsivas como su intención de mantenerse seguro frente a estas “posibilidades” de peligro. ¿Qué le comunica a su cerebro cuando intenta protegerse? Que podría estar en peligro. En otras palabras, su comportamiento compulsivo exacerba la parte de su cerebro que emite demasiados signos de peligro falso. Para reducir su ansiedad y sus compulsiones, tiene que parar el comportamiento compulsivo. ¿Cuál es el riesgo de no protegerse? Se siente como si estuviera escogiendo ponerse en peligro. La EPR altera su TOC y altera su cerebro porque permite descubrir si realmente estaba en peligro o no.